Agresión Sexual en Adolescentes

Mujeres en Línea

Se considera violación cuando hay un acceso corporal por vía vaginal, anal o bucal.


Abuso Sexual en Niñas y Adolescentes


Cuando una niña le confía a un adulto que ha sufrido abusos sexuales, el adulto puede sentirse muy incómodo y puede no saber qué decir o hacer. Se deben seguir las siguientes sugerencias para responderles a las niñas que dicen haber sido abusadas sexualmente:


¿Qué Decir?


Si la niña de alguna manera indirecta indica que ha sufrido abuso sexual, aliéntelo a hablar libremente de lo que le pasó. No haga comentarios pasando juicio.


Demuéstrele que usted lo comprende y que toma muy en serio lo que dice. Los psiquiatras de niñas y adolescentes han encontrado que las niñas que tienen quien los escuchen y comprendan, reaccionan mejor que los que no lo tienen. La respuesta a la revelación de abuso sexual es crítica para la habilidad de la niña para resolver y sanarse del trauma del abuso sexual.


Asegúrele a la niña que hizo bien en decirlo. Si la niña tiene una relación cercana con el que la abusa, se sentirá culpable por revelar el secreto. La niña se sentirá aterrada si se le ha amenazado con hacerle daño a ella o a su familia como castigo por divulgar el secreto.


Dígale a la niña que ella no tiene la culpa por el abuso sexual. La mayoría de las niñas tratando de hacer algún sentido del abuso piensan que ellas fueron la causa del abuso o se imaginan que es un castigo por cosas malas (reales o imaginarias) que hicieron. 


Finalmente, ofrézcale protección a la niña, y prométale que hará de inmediato todo lo necesario para que el abuso termine.


¿Qué Hacer?


Informe cualquier sospecha de abuso sexual. Si el abuso ocurre en la familia, repórteselo a la Agencia de Protección Infantil (Child Protection Agency) local.


Si el abuso ocurre fuera de la familia, infórmeselo a la policía o a la oficina del fiscal de su distrito (district attorney"s office). Los individuos que informan de buena fe los abusos están inmunes de ser procesados judicialmente. La agencia que recibe el informe conducirá una investigación y tomará la acción necesaria para proteger a la niña.


Los padres deben de consultar con su pediatra o médico de familia, quien podrá referirlos a un médico que se especialice en la evaluación y el tratamiento del abuso sexual. El médico que examine a la niña podrá evaluar su condición y dar tratamiento a cualquier problema físico causado por el abuso; podrá también obtener evidencia que ayudará a proteger a la niña y le asegurará que todo está bien.


La niña que ha sido abusada sexualmente deberá someterse a una evaluación psiquiátrica por un psiquiatra de niñas y adolescentes o por otro profesional de la salud mental calificada para determinar cómo le ha afectado el abuso sexual y así determinar si necesita ayuda profesional para superar el trauma del abuso.

 

El psiquiatra de niñas y adolescentes también puede ayudar a otros miembros de la familia que puedan estar muy afectados por el abuso.


Aunque la mayor parte de las acusaciones de abuso son verdaderas, puede haber acusaciones falsas en casos de disputas sobre la custodia infantil o en otras situaciones. En algunas ocasiones la corte puede pedirle a un siquiatra de niñas y adolescentes que le ayude a determinar si la niña está diciendo la verdad, o si le hará daño prestar testimonio en la corte acerca del abuso.


Cuando la niña tiene que testificar, se pueden tener consideraciones especiales (tales como el uso del video para grabar el testimonio, pausas frecuentes, la exclusión de espectadores o la opción de no tener que mirar al acusado) las cuales hacen que la experiencia cause menos estrés y traumas.


Los adultos, dada su madurez y conocimiento, siempre son los culpables en los casos de abuso. Nunca se le debe de echar la culpa a la niña que ha sido abusada.


Cuando la niña hace una confidencia a alguien acerca del abuso sexual, es importante darle apoyo y cariño; éste es el primer paso para ayudar a la niña a que restablezca su confianza en los adultos. 


La mujer acostumbra a ser la principal víctima de la violencia en todos los ámbitos de la sociedad: en el trabajo, en casa de padres y familiares, en la escuela, en el hogar donde vive con su pareja, etc., aunque los niños y chicos también sufran abusos en determinados ambientes donde se desenvuelven habitualmente: centros deportivos, escuela, etc.


Las adolescentes, por su juventud, debilidad y falta de seguridad en si mismas, son pasto de depredadores y violentos.


Abuso Emocional


Existen unos cuantos síntomas que indican que hay maltrato emocional de tu novio o pareja:


* Controla tus horarios y te telefonea constantemente.


* No quiere que te vistas o te maquilles como has hecho siempre.


* Te humilla en público y en privado…


Abuso Físico


Los maltratos físicos comienzan por pequeños golpes, patadas, tirones de pelo, pellizcos. Hay que cortar con estas situaciones. De lo contrario, irán a más.


Abuso Sexual


El abuso sexual es una relación que no tiene el consentimiento del adolescente y atenta contra su libertad.

 

Se hace con coacción.


Se consideran abusos sexuales los que se hacen a menores de 13 años y a personas con trastorno mental o privadas de sentido.


También se considera abuso cuando el consentimiento se obtiene aprovechando una situación de superioridad del que ejerce el abuso: el padre, el profesor, el amigo de la familia, un familiar, el monitor, el pastor, el médico…


El abuso es más grave cuando hay penetración vaginal, anal o bucal.


Acoso Sexual


Es la persecución sexual en el trabajo, la escuela, la familia, con amenazas. Puede causar mucho daño psicológico a la víctima.


Agresión Sexual


Se considera violación cuando hay un acceso corporal por vía vaginal, anal o bucal.