Seguridad

Mujeres en Línea

Mujeres: Cómo Evitar una Violación


Consejos Prácticos para su Protección


Un grupo de violadores en prisión fue entrevistado para saber lo que buscan en una víctima potencial. He aquí algunos hechos interesantes:


La primera cosa que ellos observan en una víctima potencial es el peinado.


Es más probable que ellos ataquen una mujer con un peinado tipo cola de caballo, trenzado o cualquier otro peinado que sea posible tironear más fácilmente. Es probable también que ataquen mujeres con cabellos largos. Las mujeres con cabellos cortos no son blancos comunes.


La segunda cosa que ellos observan es la ropa. 


Observan a las mujeres que usan ropa fácil de arrancar rápidamente.


 También buscan mujeres hablando por celular o haciendo otras cosas mientras caminan: esto les indica que están desatentas y desarmadas y pueden ser fácilmente atacadas.


La Tercera cosa es la hora del día:


Las horas del día en que ellos más atacan y violan mujeres es al comienzo de la mañana, entre las 5:00h y las 8:30 horas, y después de las 22:30 horas


La Cuarta cosa es el Método:


Estos hombres procuran atacar de forma y en lugares que puedan cargar a la mujer rápidamente para otro punto, donde no tengan que preocuparse de ser atrapados. Si usted esboza cualquier reacción de lucha, ellos acostumbran desistir en aproximadamente dos minutos: creen que no vale la pena, que es una pérdida de tiempo.


La Quinta cosa es el Paraguas:


Manifestaron que no atacan mujeres que cargan paraguas u objetos que puedan ser usados como arma a una cierta distancia.


(Las llaves no los intimidan, porque para ser usadas como arma, la víctima tiene que dejarlos llegar muy cerca).


La sexta cosa es la  pregunta salvadora:


Si alguien estuviera siguiéndola en una calle, andén o garajes, o si estuviera con alguien sospechoso en un ascensor o en una escalera, mírelo directamente a la cara y pregúntele alguna cosa, tipo "¿Qué hora tiene?" 


Si fuera un violador, tendrá miedo de ser posteriormente identificado y perderá el interés en tenerla como víctima. La idea es convencerlo de que no vale la pena elegirla.


La séptima cosa es el grito salvador:


Si alguien se presenta imprevistamente y la aferra, ¡grite!


La mayoría de los violadores dijo que soltaría a una mujer que gritase o que no tuviese miedo de pelear con él.


Nuevamente: los violadores buscan BLANCOS FÁCILES. Si usted grita, podrá mantenerlo a distancia y es probable que él huya.


La Octava cosa es el que esté siempre atenta a lo que pasa detrás suyo.


En el caso que perciba algún comportamiento extraño, no lo ignore. Siga sus instintos. Es preferible descubrir que se equivocó y quedar medio desubicada en el momento, pero tengan la certeza de que quedaría mucho peor si el sujeto realmente atacase.


La novena cosa es el que tu Grites ¡FUEGO!


En cualquier situación de peligro, en el caso que tenga que gritar, grite siempre "¡FUEGO! FUEGO!" 
Acudirán muchas más personas (curiosos).


En el caso que su grito sea “¡Socorro!” la mayoría de las personas se abstiene, por miedo.


La décima cosa hágales un favor a otras mujeres: 


Envíe este material a las mujeres que conozca y también a los hombres, que a su vez pueden reenviarlo a sus amigas, esposas, hijas, novias, en fin...Son cosas simples, pero pueden evitar traumas y, hasta, salvar una vida. 


Córdoba: Dramático Mensaje de una Chica que fue Violada


Una estudiante universitaria de 20 años que vivió el infierno de una violación, envió ayer a varios medios de comunicación, un mensaje por e - mail en el que da consejos a otras jóvenes para evitar que les pase lo mismo. 


La chica, de la que no se difunde su identidad para protegerla, fue víctima de un violador serial que, en los últimos dos años, atacó a 32 jóvenes en la zona de la Ciudad Universitaria y que tiene desorientada a la Policía. "No anden solas, no se descuiden, no se confíen —ruega en su carta—. El tipo está suelto, sabe exactamente lo que hace, cómo hablarte".


"Tenemos que estar preparadas. Si alguien nos llama de atrás, o nos pone una mano en el hombro o nos agarra, la única forma de zafar es gritando. Tirándose al piso. Abrazando a alguien que ande por ahí.


Metiéndose en un negocio o simplemente corriendo. No te olvides que el tipo agarra a las víctimas en lugares públicos, donde si reaccionas rápidamente, no sólo te puedes escapar, sino que lo pueden agarrar.
Por si no te sale el grito, como a mí, lleva un silbato. No podrás gritar, pero sí soplar. Y no camines sola de noche, es preferible que tomes un transporte", enumera luego.


A lo largo de su escrito, la joven responsabiliza a la Policía por su "inoperancia" y desliza la posibilidad de que se trate de alguien de esa fuerza o algún otro organismo de seguridad: "El violador serial está suelto y lo va a seguir estando porque goza de algún tipo de inmunidad o privilegio", acusó. Y explicó que el hombre que la atacó "me hizo separar las piernas y me palpó, como te palpa la Policía antes de entrar a un recital de Los Piojos o de la Bersuit".


Luego la joven describe, paso a paso, lo que le ocurrió en la noche del sábado 28 de agosto: "Quedamos con unas amigas que salíamos... me bañé, me cambié, me pinté y salí caminando para la casa de las chicas como a la una de la mañana. Había un montón de gente en la calle" (en el barrio de Nueva Córdoba, que se puede comparar con el barrio Norte porteño). "Entonces me di cuenta que venía alguien atrás mío. Era un tipo. Me dijo algo y cuando me quiero dar vuelta, me dice que no le mire la cara porque me iba a cortar entera".


La chica cuenta que estaba a sólo 20 metros de la casa de sus amigas, cuando el hombre le pasó la mano por el hombro, como abrazándola. "Me dijo que no me asustara, que no me iba a hacer nada, que lo único que quería era que lo acompañara a la Terminal (de ómnibus) para zafar de la Policía". Aterrorizada y cuidándose de no mirarlo, caminó con él más de 15 cuadras. Siempre hablándole con voz firme, el hombre la llevó a un baldío donde hay unos viejos molinos. "Ahí me dijo que no gritara porque no me iba a escuchar nadie... me puso el sweater que yo tenía puesto en la cabeza... me palpó... Fue lo más denigrante, espantoso y humillante que me tocó vivir", escribió.


Y aconseja: "No anden solas, no se descuiden, no se confíen. El tipo está en Nueva Córdoba y anda suelto... Sabe cómo hablarte, cómo convencerte. Me imagino que pensarán ¿por qué no saliste corriendo?, es que en ese momento no se pude reaccionar", y se lamenta.


La chica abrió una dirección de correo electrónico: podemoshaceralgo@hotmail.com "por si tienes un dato para aportar o alguna sugerencia". Para ella, después del dolor, parece haber llegado la hora de la lucha.