Por el Mundo

Mujeres en Línea

Onu Denuncia a Tropas de Rdc por Violaciones Masivas


Las Naciones Unidas informaron que las tropas del gobierno en la República Democrática del Congo llevaron a cabo violaciones masivas de al menos 47 mujeres.


La Oficina de Derechos Humanos de las ONU dijo que las agresiones sexuales fueron ejecutadas en el último día del año en poblaciones montañosas apartadas en el norte de la provincia de Kivu.


Las víctimas eran mujeres de entre 16 y 65 años, algunas de las cuales fueron violadas frente a sus hijos.


Varios soldados congoleños fueron condenados, en otro incidente, por ordenarles a las tropas ejecutar violaciones masivas en el sur de la provincia de Kivu.


Mujeres Víctimas de Violación, Rechazadas por sus Maridos


En Nakiele, una población de la región de Kivu del Sur, al este de República Democrática del Congo, 121 mujeres han declarado haber sido violadas en la noche del 11 al 12 de junio de 2011 por un grupo de soldados. Desde entonces, más de una docena de ellas sufre el rechazo de sus maridos, quienes se niegan a compartir cama con ellas o incluso a comer los alimentos que preparan.  


La madrugada del día 11 de junio, muchas de las mujeres y niños de Nakiele fueron abandonados por sus maridos cuando llegaron 150 soldados desertores dirigidos por un coronel antiguo miembro de una milicia Mai-Mai, quienes perpetraron las violaciones y el saqueo del pueblo, según informó AFP. Las prácticas de saqueo, violación y secuestro en pequeñas poblaciones por parte de grupos armados son habituales en Congo, especialmente en Kivu del Norte y Kivu del Sur.  


La violación sigue siendo un tabú en este país, y las mujeres víctimas de una violación son rechazadas, no solo por sus maridos, sino también por sus familias y la comunidad. Las ONGs que trabajan en la zona llevan a cabo campañas de sensibilización para evitar que se silencie a estas mujeres e impulsarlas a contar que han sido violadas, así como para evitar el repudio que sufren por parte de su entorno.


Según fuentes médicas de Kivu del Sur, 248 mujeres fueron violadas entre el 10 y el 13 de junio en distintos puntos de la región.


El TPI Investiga el Uso de las Violaciones en Libia como Arma Contra los Opositores


El fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional (TPI), el argentino Luis Moreno Ocampo, ha asegurado este miércoles que está investigando acusaciones sobre la utilización de las violaciones por parte del Ejército libio como arma en el conflicto contra los rebeldes.


Moreno Ocampo dijo que le llegó información de que el régimen de Muamar Gadafi "compró contenedores de medicamentos como Viagra" para incitar a sus soldados a la violencia sexual.


"Estamos intentando ver quiénes están involucrados en eso", aseguró el fiscal jefe del TPI en una conferencia de prensa en la sede de la ONU en Nueva York.


Además indicó que en un principio no estaba claro de qué nivel del Gobierno salió la instrucción sobre la violación de civiles, pero que luego recibió indicios de que el propio Gadafi resolvió imponer la violencia sexual como pena para presuntos opositores del régimen.


El objetivo sería humillar a las mujeres y debilitar al frente opositor, según expertos en derechos humanos. "Es una nueva táctica suya", explicó.


Moreno Ocampo cree haber presentado material probatorio suficiente para una demanda contra Gadafi en dos puntos de la acusación. Se refiere a su orden de disparar contra manifestantes indefensos y a la persecución, tortura y presuntamente también asesinato de libios que salieron a las calles para protestar contra su régimen y están desaparecidos desde entonces.


Consejo Derechos Humanos ONU Condena Violaciones Cometidas en Costa de Marfil


El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha aprobado por unanimidad una resolución que condena las violaciones a los derechos humanos en Costa de Marfil, pide que éstas cesen.


La resolución, presentada por Nigeria, en nombre del grupo africano, "condena firmemente las violaciones a los derechos humanos que ha habido en Costa de Marfil, incluyendo abducciones, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales, actos de violencia sexual, y la negación al derecho de asamblea".


Asimismo, "llama a todas las partes implicadas a acabar con las violaciones de los derechos humanos y a respetar plenamente las libertades y los derechos fundamentales".


El texto fue aprobado en una sesión extraordinaria del Consejo, la decimocuarta, para tratar la situación en el país africano ante las violaciones a los derechos humanos cometidas en los últimos días.


Precisamente, la Oficina de la Alta Comisionada de los Derechos Humanos reveló hoy que cuenta con evidencias de que, en menos de una semana, ocurrieron al menos 173 asesinatos y 24 desapariciones forzadas en Costa de Marfil como consecuencia de la violencia posterior a las elecciones presidenciales celebradas en noviembre.


El proyecto solicita a todos los marfileños "que no escatimen ningún esfuerzo hacia la reconciliación nacional, la preservación de la paz, la seguridad y la promoción y protección de los derechos humanos en Costa de Marfil y para reforzar las instituciones democráticas en el país".


Y pide específicamente a todas las partes implicadas en el conflicto a que cooperen con la Misión de Naciones Unidas en Costa de Marfil (UNOCI).


La declaración insta, además, a que todos los procedimientos especiales de Naciones Unidas investiguen lo que ha ocurrido en Costa de Marfil y vigilen su evolución para que en la próxima sesión regular del Consejo, la Alta Comisionada presente un informe completo.


El informe de la Oficina de la Alta Comisionada detalla que entre los días 16 y 21 de este mes se documentaron 90 casos de tortura y cerca de medio millar de detenciones, aunque advierte que las cifras mencionadas probablemente ni siquiera ilustran la dimensión del problema, pues "ha sido imposible investigar todas las denuncias, incluidas las de la existencia de fosas comunes, debido a las restricciones de movimiento que sufre el personal de Naciones Unidas".


El conflicto en Costa de Marfil se mantiene ante la negativa del hasta ahora presidente Laurent Gbagbo a entregar el poder a su sucesor electo, Alassane Ouattara, reconocido por la comunidad internacional.