Psicología del Abuso Sexual

Mujeres en Línea

Podemos pensar en traumas que afecten a los niños, si lo hacemos pueden llegar a ser muchas, pero el abuso sexual es inevitablemente algo más importante, diría que la primera, luego deviene el maltrato físico o el abuso laboral, quizás sea la más compleja.


Esta condición se complica aún más cuando el  abusador es un familiar o un amigo cercano, o puede que sea el mismo progenitor, cuando nos encontramos frente a un caso semejante, lo primero que debemos hacer, lo más rápido posible, es poner en marcha lo que podemos llamar cuestión preventiva secundaria, aunque lo ocurrido no se haya podido evitar, cuánto más rápido se lo detecte más rápido se podrá atender al niño.


Estos hechos no se borrarán nunca de la mente de un niño, existe y existirá un daño, una herida o dolor imborrable, pero el mensaje es que el niño que haya pasado por esto puede hacer una vida completamente normal, pero ayudándolo a que atraviese este proceso, y así poder crecer sin miedo, sin culpa.


Psicología de la Violencia Familiar


Las emociones como el miedo, la ira o la alegría  o la tristeza son reacciones ante las diversas circunstancias que experimenta la persona. La tristeza por ejemplo es una manifestación de  una situación dolorosa o penosa.


Sin embargo, muchas veces estas reacciones no condicen con la situación respectiva, como es el caso de la violencia en el hogar. Esto se debe entre otras cosas, a la falta de comunicación, el estrés , celos o consumo de alcohol. Se trata de patologías que afectan el bienestar de la otra persona y también del que las experimenta.


El maltrato en el hogar se manifiestas por ejemplo a través de una conducta agresiva que va a acompañada de un arrepentimiento posterior. Tambien es usual que no haya sentimientos de culpa por parte del maltratador.


Por otra parte, el maltratador niega su responsabilidad y la transfiere siempre a la víctima por medio de excusas o minimizando la situación.


Los hombres que tienen estas patologías asumen una creencia errónea sobre los roles sexuales, sostienen una inferioridad de la mujer o piensan que es normal solucionar los problemas por medio de la violencia física o psicológica.


La violencia doméstica contra la mujer constituye un problema social que no debe ser olvidado. Es necesario el fomento de asistencia psicológica hacia el agresor dentro de un programa interdisciplinario que también incluya a las víctimas.


Violación Sexual


En la Mente del Violador


Las personas abusivas, incluyendo a los violadores, típicamente piensan que son únicos, realmente diferentes a todas las demás personas y por eso no tienen que seguir las mismas reglas que todos los demás. En vez de ser tan únicos, los abusadores y violadores tienen mucho en común, incluso su patron de pensar y actuar. Algunas de sus características son:


Buscar Excusas


En vez de aceptar responsabilidad por sus acciones, el violador trata de justificar su comportamiento. Por ejemplo, "Yo fui violado de niño" o "Estaba borracho cuando lo hice" o "cuando ella dijo que no, pensé que quiso decir que sí."


Redefiniendo


Para variar su táctica de culpar, el abusador redefine la situación para que el problema no radique en el pero si en todo el mundo en general que le rodea.


Fantasías de Éxito


El abusador cree que él puede llegar a ser rico, famoso o extremadamente exitoso de otras maneras, si otras personas no lo estuvieran deteniendo. El que estos obstruyan su camino le hace sentir que está justificado al vengarse, incluso por medio de la violación. El abusador también rebaja a otras personas verbalmente como una manera de engrandecerse a sí mismo.


Mintiendo


El abusador usa las mentiras para controlar la información disponible y por lo tanto controlar la situación. El abusador también puede utilizar las mentiras para mantener a otras personas, incluyendo a la víctima, sicológicamente fuera de balance. Por ejemplo, él trata de parecer sincero cuando está mintiendo, trata de verse engañoso aun cuando está diciendo la verdad, y algunas veces se revela en una mentira obvia.


Pretendiendo


Las personas abusadoras a menudo pretenden que saben lo que otros están pensando o sintiendo. Su presunción les permite justificar su comportamiento porque ellos "saben" lo que otra persona pensaría o haría en una dada situación. Por ejemplo: "Yo vi que ella quería que yo lo hiciera."


Por Encima de las Normas


Como se mencionó anteriormente, un abusador por lo general cree que él es mejor que cualquier otra persona y por lo tanto no tiene que seguir las normas que la gente ordinaria sigue.


Esta actitud es típica de los criminales convictos. Cada preso en una cárcel típicamente cree que mientras todos los demás presos son criminales, "él no lo es". El abusador muestra un pensar "por encima de las normas" por ejemplo cuando dice: "yo no necesito consejos. Nadie conoce tanto de mi vida como yo mismo. Yo puedo manejar mi vida sin la ayuda de nadie."